lunes, 13 de febrero de 2017

¿Cómo elegir un broker para invertir en el mercado FOREX o en CFDs?

El Broker o Corredor es la institución financiera en la cual vamos a depositar nuestros fondos para abrir una cuenta e invertir en los diferente productos financieros. Hay que tener en cuenta una serie de factores para tomar la decisión correcta ya que existen muchos brokers en el mercado y cada uno ofrece una gama de variables que se deben tener en cuenta.

Elegir Broker es una de las cosas que más dudas acarrea, ya que hay mucha oferta, casi hay más Brokers que Traders, y cuando nos interesamos por ellos sufrimos un acoso por parte de sus agentes para que abramos cuentas, eso nos crea mucha desconfianza y debemos tenerla.
A continuación, vamos a describir las principales variables que se deberían tener en cuenta a la hora de elegir un Broker para invertir en el mercado de divisas.

1. El capital que posee el Broker: Es importante conocer el capital con que cuenta el Broker ya que en el momento que hagamos ganancias tenemos que estar seguros que el Broker tiene suficientes fondos para pagarnos. 

2. Mercado y productos ofrecidos: Tenemos que saber en qué mercados pensamos operar, y en que productos deseamos invertir. Hay Brokers que ofrecen divisas (Forex), futuros, opciones… 

3. Comisiones: Hay Brókers que no cobran comisiones y que su ganancia procede únicamente del spread o diferencial cambiario (diferencia entre el precio de compra y de venta de un activo). Este modelo es el más utilizado en los brókers de CFDs.



4. Spread: El spread como dijimos antes, es la diferencia entre el precio de compra y venta. Los traders prefieren siempre un spread pequeño para pagarle menos al Broker. Los spreads pueden ser fijos o variables. Si los spreads son fijos, esto quiere decir que en momentos de mayor volatilidad siempre quedarán fijos. Si los spreads son variables, entonces en momentos de menos volatilidad el spread es menor, pero en momentos de mayor volatilidad, el spread será mayor.

5. Servicio al cliente: Tenemos que verificar si en el Broker que elegimos hay gente que hable español y nos pueda ayudar ante cualquier inconveniente o duda. Hay Brokers que también posibilitan la comunicación mediante chats, asistencia telefónica, email, y todo esto durante las 24 horas. Además, por supuesto quienes nos asistan deben tener conocimiento en mercados financieros.

6. Ejecución: Una de las variables más importantes a tener en cuenta cuando elegimos un Broker es la velocidad de las ejecuciones. Lo mejor es que la ejecución sea automática, entonces cuando queremos entrar o salir del mercado a un precio determinado, generalmente el Broker lo respeta.

7. Stop Loss y Límites: Hay que averiguar si el broker respeta los Stop Loss y límites que nosotros colocamos en nuestras plataformas. Es importante ya que estos son los límites de pérdidas y ganancias que nos permitimos.

8. Noticias: No todos los Brokers les permiten a sus Traders operar en momentos de noticias ya que el mercado es muy volátil. Para aquellos operadores que operan con noticias, este es uno de los puntos más importantes a indagar. Sin en cambio si usted desea operar a largo plazo y medio plazo, es difícil que se le presente esta situación.

9. Regulación: Existen entidades oficiales tanto a nivel nacional como internacional que regulan el funcionamiento de los brokers. La regulación del Broker no es una garantía al 100%, pero puede ayudar. Las agencias reguladoras más importantes son la NFA (Estados Unidos), CFTC (Estados Unidos), FSA (Reino Unido) y la CNMV (España).

10. Retiros de Fondos: Cada Broker tiene tiempos diferentes de responder a nuestros pedidos. La seguridad de nuestros fondos es algo imprescindible, por lo tanto, recibir a tiempo los fondos solicitados es fundamental. También es bueno corroborar que el banco con el cual el Broker trabaja es conocido y respetable.

11. Plataforma de trading: Hay diferentes plataformas de forex en el mercado, es importante primero probar el demo gratuito, ver que herramientas tiene la plataforma, y si es completa. Además, las plataformas pueden ser de descarga, sin descarga, para el teléfono móvil, y más. Un ejemplo de ello es metatrader, la cual suele ser la más utilizada por los brokers de CFDs y Forex.

12. Inversión: Hay que averiguar cuál es el deposito mínimo requerido por el Broker si es que estamos interesados en invertir pequeñas cantidades. Así como el apalancamiento permitido, pero cuidado en no caer en un excesivo apalancamiento.


¿Cuánto dinero debo dedicar en el trading y cuanto ha de ingresar en la cuenta del bróker?

De forma muy general y sin tener en cuenta muchos factores, unas cantidades dónde la inmensa mayoría podrían encajar serían 25 mil euros para tradear en el mercado de acciones, para futuros entre mil y cinco mil y para empezar en forex bastaría con 500.

Para mí los números dados en el párrafo anterior no tienen sentido si no se acompañan de más información y algunos cálculos. Antes de seguir, ten siempre muy claro estas premisas:

Invierte sólo el dinero que no necesites para cualquier otra cosa, aquel dinero que si lo pierdes no te suponga un cambio brusco en tu estilo de vida.

Si acabas de empezar no empieces arriesgando todo tu capital, así podrás recuperarte si pierdes mucho en tu cuenta de trading y comenzar de nuevo.

Da el paso al trading con dinero real sólo tras una buena formación y práctica.

Para calcular el dinero que vas a necesitar para comenzar a tradear primero tienes que cumplir con el mínimo para abrir una cuenta en el broker que hayas elegido, es decir, cumplir con su requerimiento de margen inicial. A esta cantidad tendrás que sumar la cantidad que aporten factores como son tus objetivos de beneficio, tu estilo de trading y condiciones de trading del broker, comisiones, margen requerido antes de un margin call, etc.



¿Sería suficiente una cuenta de 500 euros si mi broker sólo me deja operar con 1 lote como mínimo? 

Si repasamos la lección sobre el pip y el lote veremos que un lote estándar son 100 mil euros. Al operar con 1 lote en pares como el EUR/USD el beneficio es de 10 euros por cada pip de ganancia, y la pérdida es de 10 euros por cada pip perdido. Así, sin contar con los pips de comisión que se lleva el broker, con un movimiento en contra de tan sólo 30 pips se habrían perdido 300 euros con lo que se ha duplicado el drawdown máximo (30% de 500 es 150), se habría perdido más de la mitad del dinero que había en la cuenta y se estaría al límite de un margin call. Evidentemente para este caso 500 EUR no sería la cantidad de dinero necesaria para comenzar ya que supondría demasiado riesgo para las condiciones de trading del broker y el estilo de trading del trader.

Supongamos ahora las mismas condiciones anteriores, pero con un volumen mínimo por operación de 0,1 lotes. Para llegar al mismo punto nefasto ahora serían necesarios 300 pips de pérdida. Y con 150 pips de pérdida habríamos alcanzado el drawdown máximo de nuestro sistema de trading. Esta situación ya es mucho más benévola. Y 500 euros pueden valer como capital de partida o puede que no, depende de los objetivos y demás características del estilo de trading del trader. 

Si pongo mi caso concreto, no serían suficientes en absoluto puesto que 150 pips es mi stoploss en cada orden con lo que perder una sólo operación estaría en mi máximo drawdown y perdiendo demasiado dinero respecto al total de la cuenta, y con 2 o 3 tres operaciones perdedoras consecutivas estaría fuera.
Ahora supongamos que para un trader en cuestión 500 euros son, como vimos antes, una cantidad de dinero suficiente para empezar. Y para no pillarse mucho las manos decide que en lugar de 500 EUR va a abrir su cuenta con 1000 EUR y va a operar con 0,1 lote. En esta situación va a estar más relajado respecto al drawdown, el margin call y todo este tema. 

Pero ahora se para a pensar en sus objetivos. Resulta que tradeando en papel durante su entrenamiento llega a pronosticar unas ganancias medias del 6% mensual. Pero él quiere ganar al año por lo menos 1000 euros. 6% de 1000 son 60, que multiplicado por 12 serían 720 euros. Con estos números 1000 euros iniciales se quedarían cortos para cumplir con sus objetivos, adaptarse al sistema de trading y a las condiciones del broker. Para cumplir con todo esto necesitaría al menos 1500 EUR iniciales.

¿Gastar o invertir?

“¿Gastar o invertir? Esa es la cuestión.” Los seres humanos como caprichosos por naturaleza, nos gusta tener de todo y que todo lo que tenemos sea lo último. Estamos en una sociedad basada en el consumo y apenas tenemos unos pocos ahorros, lo derrochamos en algún hobby que, en cuestión de poco tiempo se queda en el olvido. Este consumo excesivo nos hace muy dependientes de nuestro sueldo y no nos brinda la libertad financiera. 

¿Y qué es la libertad financiera?

La libertad financiera se basa en el bienestar económico de una persona, no son riquezas, no es un coche nuevo, no es comprar un apartamento para las vacaciones ni tampoco es tener el último modelo de televisión. La libertad financiera tampoco es todo lo contrario, no es ser pobre y necesitar lo justo para la subsistencia. Se basa simplemente en la capacidad de un individuo para cubrir gran parte de sus necesidades económicas sin que realice una actividad para ello.

¿Y qué se puede comprar con libertad financiera?

Con la libertad financiera es posible comprar tan solamente dos cosas: Tranquilidad y tiempo. Compramos tranquilidad cuando sabemos que podremos hacer frente a cualquier imprevisto monetario que nos imponga la vida, cuando vemos crecer poco a poco nuestra cuenta corriente, nuestra cartera de inversión o nuestro plan de pensiones. El tiempo sin en cambio, lo compramos cuando por diferentes causalidades nos quedamos sin empleo y necesitamos de ese dinero hasta encontrar uno nuevo, o cuando renunciamos a las horas extras por estar con nuestra familia y amigos a sabiendas que tenemos un ingreso extra en el hogar gracias a nuestras inversiones.



¿Y cómo conseguir esta libertad?

La libertad financiera no es algo que se consiga de la noche a la mañana. Primeramente, debemos educar nuestra conciencia de consumo excesivo. Una vez educada nuestra mente y desechado todos los caprichos, pasajeros pasamos al segundo punto y más importante: El ahorro y la inversión. Sólo a través de ambos se puede conseguir dicha libertad. Cuando ahorramos hacemos crecer nuestros ahorros de forma lineal, pero para forzar este crecimiento es necesario la inversión, el cual nos puede llegar a proporcionar un crecimiento exponencial.

¿Y con unos pocos ahorros de 5.000€ o 10.000€ una persona puede llegar a tener libertad financiera?

Sí, gracias a un pequeño apalancamiento moderado. El apalancamiento nos permite invertir grandes cantidades de dinero en base a nuestros pequeños ahorros. Con ello conseguimos diversificar nuestras fuentes de ingresos o nuestras de intereses.

¿Necesito formación para operar?

Si, a priori se necesita un mínimo de conocimientos para empezar a operar. Es primordial conocer por qué se abre, se cierra o se mantiene una operación. Para este tipo de ejercicios nos basamos en el conocido análisis técnico y en menor medida en el análisis fundamental.

Pero no solo es primordial saber cuándo se abre y se cierra, también es necesario una estrategia dentro y fuera de las operaciones para saber cuándo pasar a positivo una operación o para saber con qué cantidad de lotes o micro lotes debemos abrir una operación en función a nuestro riesgo o nuestro stop de pérdidas.



A través de nuestro manual podrá conocer los reglamentos básicos del trading, tales como:
1º Gráficos de velas japonesas.
2º Líneas de tendencia.
3º Soportes y resistencias.
4º Ondas de Elliot.
5º Los retrocesos y las expansiones de Fibonacci.
6º Indicadores técnicos (RSI, MACD, Medias móviles, Volumen etc…).

7º Gestión monetario o gestión del riesgo.

¿Operar a corto o largo plazo?

Si has llegado hasta aquí seguramente será habrás pensado más de una vez en sacarle a tus ahorros una rentabilidad. Los bancos suelen tener un gran catálogo de productos financieros, desde acciones, planes de pensiones, fondos de pensión… Sin embargo, el cobro de comisiones, intereses, inmovilidad del crédito invertido etc… hacen de estas opciones menos atractivas.

El trading se presenta como un sustituto para todas aquellas personas que quieran acercarse a la bolsa y a los diferentes productos de los mercados bursátiles (acciones, índices, monedas, materias primas…) de una forma sencilla, barata y con autonomía total para el inversor. Los CFD’s (Contract for difference, Contratos por diferencia) son productos que nos permiten acercarnos a este mundo sin necesidad de unos grandes ahorros. Actualmente existen CFD’s de todo tipo: sobre acciones, sobre divisas (FOREX), sobre futuros, sobre índices, sobre materias primas (oro, plata, petróleo…).

Cuando uno se encuentra por primera con los CFD’s y se da cuenta del potencial que tienen, normalmente suelen preferir las operaciones a corto plazo y excesivamente apalancadas. Pero, ¿Es esto conveniente hacerlo? Ahora os vamos a dar una serie de referencias para que las tengáis en cuenta a la hora de operar a corto (intradia, minutos y horas) o largo plazo (diario, semanal y mensual).

1. El apalancamiento y la volatilidad: Esta es la relación más peligrosa de todas. Para los que no sepan el significado de apalancarse, esta quiere decir endeudarse. El apalancamiento es una de las grandes y maravillosas características de los CFD’s, pero si no se maneja con extrema precaución, también puede convertirse en una de sus peores pesadillas. Es así como los CFD’s pueden darte mucha rentabilidad, pero por el contrario también pueden quitártela. 

Ahora imaginemos una sencilla operación de compra en gráficos de 1 minuto en el DAX (Índice de la bolsa de Alemania). Vamos muy apalancados puesto hemos entrado con un contrato 1K (100.000€) y en la cuenta del bróker tenemos alrededor de 3.000€. Imaginemos ahora que sale del mercado algún fondo de inversión, o algún tiburón de bolsa empieza a vender masivamente o una simple noticia, como una subida de tipos de interés en el BCE (Banco Central Europeo), que arrastran al mercado a una tendencia alcista en pocos segundos. La persona que esté operando con un gran apalancamiento en su cuenta, puede perderla por completo en cuestión de segundo o minutos.



Sin en cambio, a largo plazo y si en vez de abrir la posición con 1K, la abrimos con 0.01k (1.000€), no tenemos este problema. Todo lo contrario, lo podemos poner incluso de nuestro lado, puesto que la gran volatilidad en gráficos de un minuto no tiene el mismo efecto que en gráficos diarios. Y son este tipo de noticias las que nos dan las oportunidades de entrada.

Otro problema que deriva de la volatilidad en intradia, es la dificultad para que tu stop, se ejecute correctamente, puesto que si al nivel de precios que se sitúa tu stop no hay una contrapartida (alguien que compre cuando tu vendas). Tu stop se ejecutará en una posición más desfavorable y a precios inferiores en el caso del ejemplo.

2. La imposibilidad de efectuar un análisis completo y en temporalidades inferiores: Cuando nos situamos en gráficos de un minuto o de cinco minutos, vemos cada avance que realiza la cotización casi como un cardiograma. Así pues, la alta velocidad con la que avanza el precio imposibilita un análisis efectivo de la situación en la que se encuentra el mercado. Este espacio temporal está dedicado especialmente para dos tipos de traders: los que operar con robots o los que buscan la emoción de jugarse el dinero como en un casino o una casa de apuestas.
La operativa a largo plazo sin en cambio nos da tiempo en exceso para formularnos y replantearnos nuestra estrategia. Nos da tiempo a salirnos de una operación incluso sin que esta llegue al stop de pérdidas, o de asegurar las que tenemos en positivas para no convertirlas en perdedoras.

3. El psicotrading y los nervios de la operativa: Este es el peor de todos los problemas de la operativa a corto plazo, ya que afecta directamente a la mente de la persona. Para operar a corto plazo hay que estar día tras día dispuesto a asumir considerables pérdidas en pocos minutos. No inviertes, apuestas, y una apuesta conlleva emoción, euforia, ambición extrema, desesperación y tristeza. El corto plazo puede darte mucho, y cuando te da mucho por primera vez quiere que te lo de también a la segunda e incluso a la tercera. Pero cuando llega la cuarta y arrasa con todo en poco tiempo la euforia desparece.

El que opera a largo plazo sabe que no debe esperar hacerse rico de la noche a la mañana. No se apalanca, no se juega el dinero si no que lo invierte inteligentemente. Puede perder, claro que sí, pero no será en minutos ni segundos, si no que perderá una menor cantidad y periodo de varios días, semanas o incluso meses. No influye lo mismo perder 2.000€ en 10 minutos, que perderlos en 2 meses. La emoción resultante al perder el sueldo de una persona de clase media en un periodo de tiempo tan corto es demoledora. 

Tampoco es lo mismo ganar 2.000€ en 10 minutos que ganarlos en 2 meses. Cuando ganas 2.000€ en 10 minutos se despierta la avaricia y el deseo de querer más y en menor tiempo, y eso nos lleva a jugarnos otra vez el dinero y no a invertirlo. Mientras que, si lo realizas 2 meses, sabes que es el resultado de un buen trabajo de un buen análisis y sabes que vas por el camino correcto para hacer crecer tu cuenta, esta satisfacción es más duradera que la otra.

4. El tiempo que debemos dedicarle al trading: Los que realizan intradia saben que es necesario dedicarle al menos 2 o 3 horas diarias esperando a que se produzcan oportunidades en el mercado que controlamos. Esto conlleva estar delante de la pantalla sin hacer absolutamente nada de nada, esperando a que haya una posible oportunidad de entrada. Los que operan intradia y en particular los que siguen nuestros análisis, saben que solo es necesario unos 20 minutos para estudiar el análisis propuesto por nosotros, 5 minutos para adaptarlo a su gestión monetaria y 20 segundos en poner las ordenes y los stops.

5. La imposibilidad de diversificación en el corto plazo: Los operadores de corto plazo suelen controlar 2 o 3 mercados como mucho al mismo tiempo y durante varias horas. Los empiezan en este periodo no se recomienda más de un mercado al mismo tiempo. Esto conlleva básicamente a meter todos los huevos en la misma cesta, con la posibilidad de que la cesta se rompa y se estrellen todos los huevos al mismo tiempo. A largo plazo nos encontramos con cientos de mercados y la posibilidad de diversificar y de disminuir el riesgo es máxima. 
Hasta aquí llegan las grandes diferencias entre ambas operativas. A modo de resumen dejo esta pequeña tabla comparativa que espero que os haga pensar.

Corto plazo   Largo plazo
Excesivo apalancamiento      Apalancamiento correcto
Volatilidad            Oportunidades
Euforia  VS   Satisfacción
Nervios   Tranquilidad
Juego      Inversión
3 horas 21 minutos
Unificar riesgos     Diversificar riesgo

Los CFDs, Contraros por Diferencia.

A la de realizar nuestras inversiones descubrimos que tenemos una gran cantidad de productos de diferentes características futuros, acciones, opciones, ETFs, CFDs… Cada una de ellas tiene unos puntos fuertes y unos puntos débiles. Para todos aquellos que se acercan a la bolsa por primera vez y sin tener grandes sumas de dinero, los CFDs representan una opción muy interesante para invertir.

¿Qué es un CFD?
Un CFD (contrato por diferencia) es un acuerdo para intercambiar la diferencia del valor de un activo en el momento de la apertura del contrato y hasta que dicho contrato se cierre. Con un CFD, usted no es propietario del activo o instrumento sobre el que ha operado, pero puede beneficiarse de la fluctuación de su precio si el mercado se mueve a su favor. Esto se debe a que un CFD es un producto derivado cuyo valor se basa en un activo subyacente.

¿Cómo funciona el trading de CFDs?

Con las operaciones de CFDs, podemos obtener beneficios tanto si un mercado sube como si baja.  Si cree que el precio de un valor va a subir, abre una posición de compra (también llamada posición “larga”). Si cree que el precio de un valor va a bajar, abre una posición de venta (posición “corta”). La dirección en la que se mueva el mercado, y cuánto avance, determinará si usted obtiene beneficios o pérdidas.
Si piensa que un mercado concreto va a subir y compra un CFD sobre el mismo, sus ganancias serán mayores cuanto más suba el precio del mercado, y sus pérdidas serán mayores cuanto mayor sea la caída. Esta misma regla se aplica si su posición es de venta (“corta”) porque usted cree que el mercado va caer: su posición ganará más cuanto más caiga el mercado, y perderá más cuanto más suba el mercado.



Operar con CFDs sobre Acciones es muy parecido a operar con valores tradicionales, pero con ventajas añadidas como el apalancamiento o la posibilidad de operar bajista (en venta o cortos).
Por ejemplo, compramos 500€ en acciones del Repsol, tendremos que darle a nuestro banco los 500€ que queremos invertir. Si ésta sube un 10%, habrás ganado 50€. En cambio, con CFDs, sólo necesitas darle a tu broker 20€ para controlar el equivalente a 1000€ en acciones, por lo que sólo con 20€ habrías ganado 50€. Esta última acción dependerá del apalancamiento permitido por tu bróker. Apalancarse significa multiplicar el riesgo. Si tú con 500€ eres capaz de controlar el equivalente a 12.000€, puedes ganar como si los tuvieras, pero también puedes perder como si los tuvieras. Esto no quiere decir que cuando invierte en un valor de CFDs lo realices inmovilizando todo tu capital, si no que con el resto, en este caso los 450€ podrás seguir invirtiendo en otros valores.

¿Es arriesgado operar con CFDs?

El principal riesgo de los CFDs es el propio riesgo del mercado. Esto significa que si el mercado va en su contra, el valor de su posición abierta, ya sea compra o venta, caerá. Este es el mismo riesgo que corre con la mayoría de las formas tradicionales de operativa bursatil.

Sin embargo, los CFDs son productos apalancados y esto puede incrementar significativamente el riesgo de pérdidas mayores. Cuando realizamos operaciones de CFDs puede dar lugar a pérdidas que podrían superar su depósito inicial. Estos son casos bastante extraños pero que pueden llegar a producirse. Los motivos principales son el excesivo apalancamiento y la falta de liquidez en un momento dado, como en una noticia de gran impacto para el valor. Es por ello que se recomienda gestionar correctamente el riesgo y la colocación de los Stops Loss en un máximo de un 1% del capital depositado en la cuenta del bróker.

¿Qué costes tienen los CFDs?

1. Spreads: La diferencia entre el precio de compra y el de venta se conoce como spread. La diferencia entre las dos cifras que componen los precios representa coste de los servicios del broker. Los spreads son generalmente el mayor coste de la operativa con CFDs.

2. Comisiones: Generalmente, los CFDs sobre acciones implican una comisión en el momento de la apertura y otro en el cierre. No suele ser un coste muy importante.

3. Intereses: Son costes financieros que reflejan el coste de tomar prestado y prestar el activo sobre el que opera. Son también conocidos como swap y puede representar un coste importante en el largo plazo, así que en este apartado deberemos tener cuidado con el bróker y el producto elegido. A pesar de ello hay bróker que te ofrecen intereses positivos en ciertos productos, es decir, te pagan intereses por abrir una posición ya según sea larga o corta

4. Conversión de divisas: Esto significa que las ganancias o pérdidas de cualquier operación en una moneda extranjera se convertirán a la moneda base y por tanto se realizarán variaciones por el tipo de cambio. Normalmente esto no suele ser un coste importante a no ser que entres con una gran cantidad de dinero y tu divisa base tenga mucha volatilidad.

El psicotrading

Prácticamente cualquier persona puede aprender a hacer trading exitosamente. Partiendo de esta premisa, nos preguntamos ¿Porque tan solo el 5% de los traders son ganadores?

Aprender un sistema de trading es bastante sencillo a priori, el problema viene cuando necesitamos de otras ramas del trading para optimizar ese sistema. Cuando nos referimos a otras ramas, nos referimos al análisis técnico, al fundamental, a la gestión monetaria y como no al psicotrading.

Muchos se pensarán que el psicotrading se basa simplemente en saber aguantar las pérdidas. Cualquier trader o inversor novel ha perdido en los mercados y por tanto cree que, con el simple hecho de saber seguir aguantando, un día llegarán los beneficios. Pero resulta que nos es así, los beneficios no llegan y su saldo se ve reducido a 0.

El aspecto psicológico del trading va más allá de saber aguantar una tempestad o de salir de una depresión por perder el sueldo de un mes. También hay que saber aguantar las euforias que nos ocasiona cuando ganamos una gran cantidad de dinero en el mercado o cuando hay que aguantarse esas ganas de venganza contra el mismo. Estos son algunos de los sentimientos que florecen dentro de nosotros cuando estamos delante de la pantalla. En el intradia, operaciones en 1 minuto, 5 minutos, 15… es donde se dan más violentamente estas emociones.



¿Qué nos aporta la rama o la herramienta de psicotrading? 

Entender y el entrenar el psicotrading es uno de los pilares básicos para lograr rentabilidad en el mercado. No todo el mundo es capaz de aprender totalmente este aspecto psicológico y por ello acaban abandonando al trading. El psicotrading nos aporta la fortaleza mental necesaria para seguir nuestro plan o nuestra estrategia de trading al 100%, sin ser inflexibles en ningún momento.

Sin en cambio, existe un pequeño remedio o rodeo para no involucrarte emocionalmente en las operaciones. Este remedio se basa simplemente en no estar delante de la pantalla y que una vez puestas las órdenes, estas se ejecuten y trabajen solas. Es en estos casos donde entran los robots de bolsa, pero no todo el mundo es capaz de conseguir uno que verdaderamente le sea rentable. Por ello yo propongo siempre las operaciones a largo plazo y con poco apalancamiento, o por lo menos un apalancamiento que emocionalmente nos posibilite tener la mente en paz.

Con esto no conseguirás evidentemente ganarte la vida, puesto que ganarse la vida con el trading no sólo se basa en sacar una pequeña rentabilidad, si no en sacar la suficiente como para pagar tus gastos y tener una base para seguir operando. Pero sí que lograrás ese ingreso extra para las vacaciones, para los caprichos o mejor aún, para una “semi-libertad financiera”.

Es por ello que nosotros nos centramos en este tipo de operativa, no recomendamos a ningún trader novel el entrar al mercado y operar en timeframes de un minuto, o dejar su vida laboral para dedicarse de lleno al trading. Hay que ir escalón a escalón, y no todo el mundo es capaz de subir completamente la escalera, pero ello no quiere decir que quedarnos en un punto intermedio sea una mala opción siempre que ganemos dinero, que es al fin al y al cabo de lo que se trata.