A la de realizar nuestras inversiones descubrimos que tenemos una gran cantidad de productos de diferentes características futuros, acciones, opciones, ETFs, CFDs… Cada una de ellas tiene unos puntos fuertes y unos puntos débiles. Para todos aquellos que se acercan a la bolsa por primera vez y sin tener grandes sumas de dinero, los CFDs representan una opción muy interesante para invertir.
¿Qué es un CFD?
Un CFD (contrato por diferencia) es un acuerdo para intercambiar la diferencia del valor de un activo en el momento de la apertura del contrato y hasta que dicho contrato se cierre. Con un CFD, usted no es propietario del activo o instrumento sobre el que ha operado, pero puede beneficiarse de la fluctuación de su precio si el mercado se mueve a su favor. Esto se debe a que un CFD es un producto derivado cuyo valor se basa en un activo subyacente.
¿Cómo funciona el trading de CFDs?
Con las operaciones de CFDs, podemos obtener beneficios tanto si un mercado sube como si baja. Si cree que el precio de un valor va a subir, abre una posición de compra (también llamada posición “larga”). Si cree que el precio de un valor va a bajar, abre una posición de venta (posición “corta”). La dirección en la que se mueva el mercado, y cuánto avance, determinará si usted obtiene beneficios o pérdidas.
Si piensa que un mercado concreto va a subir y compra un CFD sobre el mismo, sus ganancias serán mayores cuanto más suba el precio del mercado, y sus pérdidas serán mayores cuanto mayor sea la caída. Esta misma regla se aplica si su posición es de venta (“corta”) porque usted cree que el mercado va caer: su posición ganará más cuanto más caiga el mercado, y perderá más cuanto más suba el mercado.
Operar con CFDs sobre Acciones es muy parecido a operar con valores tradicionales, pero con ventajas añadidas como el apalancamiento o la posibilidad de operar bajista (en venta o cortos).
Por ejemplo, compramos 500€ en acciones del Repsol, tendremos que darle a nuestro banco los 500€ que queremos invertir. Si ésta sube un 10%, habrás ganado 50€. En cambio, con CFDs, sólo necesitas darle a tu broker 20€ para controlar el equivalente a 1000€ en acciones, por lo que sólo con 20€ habrías ganado 50€. Esta última acción dependerá del apalancamiento permitido por tu bróker. Apalancarse significa multiplicar el riesgo. Si tú con 500€ eres capaz de controlar el equivalente a 12.000€, puedes ganar como si los tuvieras, pero también puedes perder como si los tuvieras. Esto no quiere decir que cuando invierte en un valor de CFDs lo realices inmovilizando todo tu capital, si no que con el resto, en este caso los 450€ podrás seguir invirtiendo en otros valores.
¿Es arriesgado operar con CFDs?
El principal riesgo de los CFDs es el propio riesgo del mercado. Esto significa que si el mercado va en su contra, el valor de su posición abierta, ya sea compra o venta, caerá. Este es el mismo riesgo que corre con la mayoría de las formas tradicionales de operativa bursatil.
Sin embargo, los CFDs son productos apalancados y esto puede incrementar significativamente el riesgo de pérdidas mayores. Cuando realizamos operaciones de CFDs puede dar lugar a pérdidas que podrían superar su depósito inicial. Estos son casos bastante extraños pero que pueden llegar a producirse. Los motivos principales son el excesivo apalancamiento y la falta de liquidez en un momento dado, como en una noticia de gran impacto para el valor. Es por ello que se recomienda gestionar correctamente el riesgo y la colocación de los Stops Loss en un máximo de un 1% del capital depositado en la cuenta del bróker.
¿Qué costes tienen los CFDs?
1. Spreads: La diferencia entre el precio de compra y el de venta se conoce como spread. La diferencia entre las dos cifras que componen los precios representa coste de los servicios del broker. Los spreads son generalmente el mayor coste de la operativa con CFDs.
2. Comisiones: Generalmente, los CFDs sobre acciones implican una comisión en el momento de la apertura y otro en el cierre. No suele ser un coste muy importante.
3. Intereses: Son costes financieros que reflejan el coste de tomar prestado y prestar el activo sobre el que opera. Son también conocidos como swap y puede representar un coste importante en el largo plazo, así que en este apartado deberemos tener cuidado con el bróker y el producto elegido. A pesar de ello hay bróker que te ofrecen intereses positivos en ciertos productos, es decir, te pagan intereses por abrir una posición ya según sea larga o corta
4. Conversión de divisas: Esto significa que las ganancias o pérdidas de cualquier operación en una moneda extranjera se convertirán a la moneda base y por tanto se realizarán variaciones por el tipo de cambio. Normalmente esto no suele ser un coste importante a no ser que entres con una gran cantidad de dinero y tu divisa base tenga mucha volatilidad.

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