“¿Gastar o invertir? Esa es la cuestión.” Los seres humanos como caprichosos por naturaleza, nos gusta tener de todo y que todo lo que tenemos sea lo último. Estamos en una sociedad basada en el consumo y apenas tenemos unos pocos ahorros, lo derrochamos en algún hobby que, en cuestión de poco tiempo se queda en el olvido. Este consumo excesivo nos hace muy dependientes de nuestro sueldo y no nos brinda la libertad financiera.
¿Y qué es la libertad financiera?
La libertad financiera se basa en el bienestar económico de una persona, no son riquezas, no es un coche nuevo, no es comprar un apartamento para las vacaciones ni tampoco es tener el último modelo de televisión. La libertad financiera tampoco es todo lo contrario, no es ser pobre y necesitar lo justo para la subsistencia. Se basa simplemente en la capacidad de un individuo para cubrir gran parte de sus necesidades económicas sin que realice una actividad para ello.
¿Y qué se puede comprar con libertad financiera?
Con la libertad financiera es posible comprar tan solamente dos cosas: Tranquilidad y tiempo. Compramos tranquilidad cuando sabemos que podremos hacer frente a cualquier imprevisto monetario que nos imponga la vida, cuando vemos crecer poco a poco nuestra cuenta corriente, nuestra cartera de inversión o nuestro plan de pensiones. El tiempo sin en cambio, lo compramos cuando por diferentes causalidades nos quedamos sin empleo y necesitamos de ese dinero hasta encontrar uno nuevo, o cuando renunciamos a las horas extras por estar con nuestra familia y amigos a sabiendas que tenemos un ingreso extra en el hogar gracias a nuestras inversiones.
¿Y cómo conseguir esta libertad?
La libertad financiera no es algo que se consiga de la noche a la mañana. Primeramente, debemos educar nuestra conciencia de consumo excesivo. Una vez educada nuestra mente y desechado todos los caprichos, pasajeros pasamos al segundo punto y más importante: El ahorro y la inversión. Sólo a través de ambos se puede conseguir dicha libertad. Cuando ahorramos hacemos crecer nuestros ahorros de forma lineal, pero para forzar este crecimiento es necesario la inversión, el cual nos puede llegar a proporcionar un crecimiento exponencial.
¿Y con unos pocos ahorros de 5.000€ o 10.000€ una persona puede llegar a tener libertad financiera?
Sí, gracias a un pequeño apalancamiento moderado. El apalancamiento nos permite invertir grandes cantidades de dinero en base a nuestros pequeños ahorros. Con ello conseguimos diversificar nuestras fuentes de ingresos o nuestras de intereses.

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